La Evaluación tal como se practica en algunos escenarios escolares, más que una estrategia formativa termina siendo una de las tantas tragedias que tienen que soportar algunos educandos. Ante esta realidad, el presente trabajo es una provocación, reflexión y propuesta para pensar y reorientar la evaluación ya no como tragedia, competencia, control social, ejercicio de poder, sino como una estrategia más, para la formación en cada educando de su autonomía, responsabilidad de su proceso formativo lo mismo, para que la institución y el propio sistema educativo puedan hacer seguimiento y ...