La televisión que yo viví y otras historias paralelas

El lector tiene entre sus manos una obra embriagadora que avanza creciendo, que describe un mundo donde es posible la nostalgia entreverada con una mirada un poco triste del pasado, una delicia para cuantos disfruten de las narraciones de entonces, incluidas ahora como historias paralelas. La avidez insondable de una curiosidad que sabe trabajar el fuego de la emoción con brillantez manifiesta. El autor convoca a sus personajes y los desnuda, al tiempo que los viste casi simultáneamente, resultando más cómodos con la nueva apariencia que con la antigua. Los detalles que ofrece el relato...


























































