Alas de Amor

En la fría mañana del 22 de mayo en Ámsterdam, Sofie Rooiakker llevó a sus dos hijas a la escuela como de costumbre. Cuando estaban a tan solo unos minutos de llegar, súbitamente un camión embistió su camioneta al quedarse sin frenos. Con heridas mortales intentó alcanzarla a sus hijas mientras sus piernas estaban prensadas al metal, pero cuando contemplo el brillo de sus pequeños ojos desvanecerse y a sus voces agonizantes dejar de llamarla, cerro sus ojos para no volver a abrirlos. Esa misma noche ella abrió sus ojos de nuevo y lo primero que vio fue a su cuerpo en coma yacer...


