La joven del asiento número cuatro y La bruja de Holywell St.

A su espalda, una figura entre las sombras le observaba con mirada punzante desde el salón en el cual había estado durmiendo tan solo unos minutos antes. Cuando Elijah se levantó y se giró en busca del quinqué roto, la misteriosa sombra ya había desaparecido —La joven del asiento número cuatro—.


























































