Las fuentes de la juventud

Con la claridad y la lucidez que lo caracterizan, Dardo Scavino se remonta a las fuentes de la idea de juventud para reconstruir los orígenes del sujeto moderno. Desde el Iluminismo hasta el positivismo del siglo XIX, se pensó el progreso de la humanidad como la maduración gradual de una persona, que debía ser guiada por la autoridad hasta la edad de las luces. Y en esa línea, el progresismo resulta inseparable de alguna forma de imperialismo. Pero para otros, como Alberdi o Echeverría, la juventud no era un asunto de maduración, sino de regeneración, una generación nueva que viene a ...


























































