Libros de E. M. Lifshitz (3 libros)
E. M. Lifshitz fue un destacado físico teórico y un notable divulgador científico, conocido por sus contribuciones en el campo de la física moderna. Nació el 25 de febrero de 1915 en la ciudad de Leningrado, Rusia, en una época de agitación política y social que marcaría su vida y carrera. A lo largo de su trayectoria, Lifshitz se destacó por su profunda comprensión de la física teórica, así como por su capacidad para transmitir conceptos complejos de manera accesible.…
Fisica Estadiatica

Resumiendo las características de su contenido podemos decir que este noveno tomo del Curso de Física teórica trata de la teoría cuántica del estado condensado de la materia. Se inicia con una exposición detallada de la teoría de los líquidos cuánticos de Born y Fermi.
Física teórica. Mecánica

Este primer tomo del Curso de Física teórica está dedicado naturalmente a los fundamentos del tema, es decir a la Mecánica clásica newtoniana y contiene los problemas fundamentales de la Mecánica teórica: ecuaciones del movimiento del sólido y ecuaciones canónicas, y aborda los problemas clásicos de la teoría de los choques, así como la teoría de las pequeñas oscilaciones lineales y no lineales.
Física teórica. Electrodinámica de los medios continuos

De este libro, escrito por físicos y destinado a físicos, nos han interesado, naturalmente, cuestiones que de ordinario no se exponen en los cursos de teoría de la elasticidad; tales como, por ejemplo ciertas cuestiones relativas a la conductibilidad térm
Biografía de E. M. Lifshitz
E. M. Lifshitz fue un destacado físico teórico y un notable divulgador científico, conocido por sus contribuciones en el campo de la física moderna. Nació el 25 de febrero de 1915 en la ciudad de Leningrado, Rusia, en una época de agitación política y social que marcaría su vida y carrera. A lo largo de su trayectoria, Lifshitz se destacó por su profunda comprensión de la física teórica, así como por su capacidad para transmitir conceptos complejos de manera accesible.
Estudió en la Universidad Estatal de Leningrado, donde se sumergió en la investigación y comenzó a desarrollar su talento en la física. Durante la década de los 30, Lifshitz se unió al grupo de académicos que trabajaban en el Instituto de Física de la Academia de Ciencias de la URSS, donde colaboró con algunos de los científicos más prominentes de la época. Su trabajo inicial se centró en la mecánica cuántica y la teoría de la relatividad, campos que posteriormente formarían la base de su investigación futura.
Uno de los legados más importantes de Lifshitz es su colaboración con el físico I. M. Khalatnikov en la formulación de la teoría de la “gravedad cuántica”. Este trabajo revolucionario propuso nuevas perspectivas sobre la relación entre la gravedad y la mecánica cuántica, lo que impulsó el desarrollo de modelos teóricos en cosmología y astrofísica. A través de estos estudios, Lifshitz ayudó a formular un entendimiento más profundo de fenómenos como el Big Bang y la inflación cósmica.
En 1957, E. M. Lifshitz coescribió uno de los textos más influyentes en la física moderna, titulado “Física Teórica I”. Este libro, junto con sus volúmenes sucesivos, se convirtió en un texto fundamental para estudiantes y profesionales de la física a nivel mundial. En estas obras, Lifshitz demostró su habilidad para desglosar y sistematizar el conocimiento científico, ofreciendo tanto rigor matemático como claridad conceptual.
Además de su trabajo teórico, Lifshitz fue un ferviente defensor de la educación científica y la divulgación. A lo largo de su vida, participó en numerosas conferencias y seminarios, donde compartió sus ideas y hallazgos con generaciones de estudiantes y colegas. Su capacidad para comunicar conceptos complejos en términos simples hizo que su legado perdurara más allá del ámbito académico, alcanzando a un público más amplio que incluía a personas interesadas en la ciencia y la tecnología.
En 1975, Lifshitz fue galardonado con el Premio Estatal de la URSS por sus contribuciones excepcionales a la física, un reconocimiento que consolidó su prestigio dentro de la comunidad científica. Sin embargo, su vida personal estuvo marcada por los desafíos políticos y las restricciones del régimen soviético, lo que a menudo limitaba su libertad de investigación y expresión.
E. M. Lifshitz falleció el 5 de diciembre de 1985, pero su influencia en la física moderna sigue vigente. Su enfoque en la interconexión entre la teoría y la práctica, así como su compromiso con la educación científica, han dejado una huella imborrable en el campo. Hoy en día, es recordado no solo como un brillante físico, sino también como un apasionado educador y divulgador que dedicó su vida a la búsqueda del conocimiento y la comprensión del universo.